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El ambiente en el mundo del biatlón durante los Juegos Olímpicos es claramente tenso. Después de la victoria de Quentin Fillon Maillet en el sprint del viernes 13… los demonios han alcanzado a los genios del biatlón.

A través de los medios de comunicación se produjo un tenso intercambio entre Émilien Jacquelin y Sturla Laegreid. Laegreid, que acabó la carrera en tercera posición por delante de Jacquelin con una ventaja de sólo dos décimas de segundo, expresó su sorpresa por subir al podio. Interrogó a sus entrevistadores con singular franqueza: “No sé qué le pasó a Jacquelin. ¿Se paró a saludar al público?”, comentó – cáustico – durante una entrevista con la cadena noruega NRK.

Émilien Jacquelin no apreció la observación del biatleta que ha estado en el centro de todas las polémicas desde el inicio de estos partidos de Milán. Interrogado por otro medio noruego, VG, el francés respondió: “Dios mío, un infiel me golpeó”, respondió sarcásticamente.

La declaración se refiere a un comentario anterior de Laegreid, quien admitió su infidelidad en vivo por televisión después de ganar la medalla de bronce en la competencia individual del pasado martes.

Una medalla para coleccionar

Émilien Jacquelin no se quedó ahí. Relanzado por los periodistas, prometió un reencuentro memorable con Laegreid con motivo de la próxima carrera de persecución prevista para este domingo.

En un vídeo se le muestra declarando en inglés: “Me lo follaré el domingo, ya verás” (que puede traducirse como “Me lo follaré el domingo, ya verás”). Idealmente posicionado para la persecución donde las brechas se modelan como las del final de la carrera de velocidad. El francés está más que nunca en la carrera por conseguir un premio en el formato que más ama, ya que tomará la salida al mismo tiempo que… Sturla Laegreid. Esto es algo para animar una carrera ya de por sí espectacular.

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