El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha prometido continuar su ofensiva contra “pseudoorganizaciones civiles, periodistas, jueces y políticos comprados”, contando con una victoria en las elecciones parlamentarias de abril y diciendo que el trabajo está sólo “a mitad de camino”. “La maquinaria opresiva de Bruselas sigue funcionando en Hungría: la barreremos después de abril”, declaró el líder nacionalista en su discurso anual sobre el estado de la nación.
El líder nacionalista enfrenta su desafío más difícil desde que regresó al poder en 2010, con su partido Fidesz detrás del partido opositor TISZA en las encuestas antes de las elecciones parlamentarias del 12 de abril.
“La maquinaria opresiva de Bruselas sigue funcionando en Hungría: la eliminaremos después de abril”, dijo Orbán en su discurso anual sobre el estado de la nación. “Hemos trabajado duro y estamos logrando buenos avances, pero este trabajo aún no está terminado. Por eso debemos ganar las elecciones de abril, y lo haremos”, añadió.
Orban dijo que el presidente estadounidense Donald Trump, que lo apoyó, “se rebeló contra la red económica, mediática y política global de los liberales, mejorando así también nuestras posibilidades”. “Nosotros también podemos dar pasos de gigante y hacer retroceder desde Hungría la influencia extranjera que limita nuestra soberanía, así como la de sus agentes”, concluyó.
Orban, de 62 años, intentó presentar a su principal oponente, el líder de Tisza, Peter Magyar, como un “titiritero de Bruselas respaldado por una multinacional”, advirtiendo que si la oposición gana “vaciará los bolsillos de las familias húngaras”. Magyar, de 44 años, ha prometido luchar contra la corrupción, acusando a Orbán y sus aliados de enriquecerse y mejorar los servicios públicos como la atención sanitaria.
Tisza lleva meses liderando al Fidesz en las encuestas. En su intento de construir lo que él llama un “Estado iliberal”, Orbán ha sido acusado de silenciar las voces críticas del poder judicial, el mundo académico, los medios de comunicación y la sociedad civil, y de limitar los derechos de las minorías.
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