Todo empezó el 15 de septiembre de 2025, cuando detectives de la brigada antinarcóticos recogieron información sobre una pareja de traficantes de cocaína que vendían por gramo y por kilo en París y sus alrededores. El hombre, un tal Imad, de 33 años, vive en el distrito 20. Conocido por sus casos de tráfico, entrega sus productos a bordo de un DS3 en compañía de una mujer de 35 años, residente en Romainville (Seine-Saint-Denis).