Finales de 2018, principios de 2019. El gobierno amarillo-verde encuentra el expediente de solicitud sobre la mesa. Entre las páginas también se encuentra el capítulo Consob. Los engranajes se mueven y sacan a la superficie el nombre de Marcello Minenna, considerado en su momento -y quizás incluso a falta de alternativas- el cerebro económico de los grillini. Un nombre que genera cierta división, como lo ha demostrado ampliamente la historia política posterior. Así, para anticiparse a posibles vetos, las 5 Estrellas supervisan una segunda figura: Donato Masciandaro. Bocconiano, estimado por Mario Monti. Esto habría garantizado la continuidad con el entonces presidente saliente, Mario Nava. La ventaja que supuestamente Masciandaro ofrecía al ala gubernamental de los grillini era palpable. No habría encontrado la hostilidad de Matteo Salvini y además habría recibido la bendición de Giancarlo Giorgetti, que nunca ocultó su afinidad por la academia Bocconi. Los acontecimientos del Quirinal, sin embargo, desbordaron el juego del ábaco y, aunque indirectamente, crearon la ola de Paolo Savona. El economista vio de lejos la sede del Mef y fue desviado en marzo de 2019 para dirigir la Consob. Ahora, siete años después, cuando la misión llega a su fin, algunos lo están intentando de nuevo. Minenna, por supuesto, no, que, tras una temporada al frente de la agencia de aduanas, acabó convirtiéndose en asesora en Calabria. Se trata del mismo Masciandaro, que en agosto de 2025 obtuvo de Giorgetti una misión de consultoría como experto en el sistema bancario. En realidad, actualmente sólo hay un candidato para el escaño que ocupa actualmente Savona. El nombre, según informaron las últimas noticias del MDP, es el de Federico Freni. El subsecretario del Ministerio de Economía obtuvo cierto consenso, excepto el del ministro Antonio Tajani que, al no haber sido informado del papel que le sería reservado a Freni, como secretario de la FI, decidió vetar en nombre del miembro de la Liga Norte. Los rumores indican que detrás de una posible luz verde a favor del subsecretario, FI quisiera a cambio un profesional de la región como presidente de Leonardo. Conociendo los mecanismos habituales de los nombramientos públicos en primavera, el quid pro quo político podría funcionar y, por tanto, no debería haber sorpresas. Mientras tanto, Masciandaro no sale del banquillo dispuesto a acelerar motores ante un posible nuevo impasse.
Lo cual no puede excluirse dada la avalancha de vetos y contravetos que suele animar el juego de nominaciones. Si el punto muerto persiste, el objetivo sería volver al partido y así transformarse en un candidato perfecto para la Liga Norte.