El nombre de Quentin Deranque estuvo en boca de todos este domingo. Atacado mortalmente el jueves en Lyon (Ródano) al margen de un acto organizado por el colectivo Némésis, el joven activista nacionalista de 23 años ha sido objeto de numerosos homenajes desde el anuncio de su muerte.
Los aficionados del Olympique Lyonnais, que recibió al OGC Nice en el estadio Groupama el domingo por la tarde durante la 22ª jornada de la Ligue 1 (victoria del OL por 2-0), exhibieron una pancarta antes del partido, durante el calentamiento de los jugadores. “Descansa en paz Quentin”, se lee en la tribuna ocupada por Bad Gones, el principal grupo ultra del club del Ródano.
Si bien las circunstancias exactas de la tragedia aún no se han determinado según la acusación, el colectivo identitario Némésis asegura que Quentin Deranque fue atacado violentamente por activistas antifascistas, mientras formaba parte del servicio de seguridad encargado de garantizar la seguridad de su manifestación contra una conferencia de la eurodiputada del LFI Rima Hassan en Sciences-po Lyon. Fue atendido a primera hora de la tarde por los servicios de urgencia y puesto en coma con pronóstico de vida peligrosa, antes de perder la vida el sábado.
Una investigación abierta
La Fiscalía de Lyon indicó que ha abierto una investigación por agresión mortal con agravantes y violencia con agravantes y que ahora está trabajando para “identificar a los autores directos de la violencia correccional y criminal”. La rueda de prensa del fiscal encargado del caso tendrá lugar el lunes a las 15.00 horas.
El asunto ha provocado una tormenta política y el presidente Emmanuel Macron lanzó el sábado un llamamiento a la “calma, la moderación y el respeto” y pidió que se condene “a los autores de esta ignominia”.