Nueva noche de ansiedad para los inquilinos del número 5 de la rue du Général-Leclerc en Ballainvilliers (Essonne). El sábado 7 de febrero, alrededor de las 20.30 horas, se disparó un detector de monóxido de carbono en uno de los apartamentos de la residencia. Los bomberos y equipos de GRDF acudieron urgentemente al lugar.
Como medida de precaución, se cortó el gas en parte de las viviendas, privando a los vecinos de calefacción y agua caliente, pero nadie resultó intoxicado.