PALMOLI – “Ya no se cumplen las condiciones para mantener a los niños en el establecimiento de Vasto”. Esto es lo que dicen los defensores de la “familia del bosque” Danila Solinas y Marco Femminella.
“Parece clínicamente necesario proceder a restablecer el contexto familiar original”, escriben los consultores del partido, el psiquiatra Tonino Cantelmi y la psicóloga Martina Aiello, en el informe adjunto al cuarta solicitud de reunificación en el núcleo, presentado ante el Juzgado de Menores de L’Aquila.
Apoyado en archivos de vídeo, fotografías y dibujos entregados a los técnicos por su madre Catherine, quien documenta todo lo que sucede, aportando pruebas. Allá estado psicofísico de los tres niños alojado en la casa familiar de Vasto con Catherine después de la suspensión de la responsabilidad parental está en “exacerbación progresiva”. El marco emocional, conductual y relacional por el “trauma del desarraigo” empeoraría día a día.
Los menores, como señalan Cantelmi y Aiello, presentan “dificultades evidentes para adaptarse al contexto de la estructura, percibida como punitiva, no contenedora, no tranquilizadora hasta el punto de aumentar el uso de la cerrazón, la evasión y la oposición, así como el incumplimiento de las normas y la destrucción de objetos presentes en los ambientes circundantes, como jarrones, armarios y otros”.
Los estados emocionales son “disfuncionales e intensos, difíciles de gestionar y contener como se muestra en los archivos de vídeo y en la narrativa de los padres, es decir. ansiedad, hipervigilancia, arrebatos de ira, angustia, tristeza profunda, irritabilidad, intolerancia y expresiones de malestar constante; y alteraciones en la autoimagen: culpa hacia uno mismo, sentimientos de insuficiencia, falta de amor hacia uno mismo y hacia los demás; dificultad para confiar en los adultos. Somatizaciones graves, como erupciones cutáneas, alteraciones del sueño, alteración de la percepción del hambre/saciedad, agitación psicomotora. » Signos y síntomas de alteración del equilibrio psicológico, correspondientes a conductas autolesivas: “morderse las manos y objetos hasta lesionarse las manos y los dientes; regresivo: balancearse, morderse las manos, objetos o telas como pijamas o sábanas, enuresis nocturna; afinalista: actividades motoras caóticas o bruscas sin un objetivo específico; acciones destructivas y desorganizadas no destinadas al juego o la comunicación; versos y sonidos guturales”.
Salud mental en peligro
Para los consultores, el el bien de los niños es su interés supremo quiénes deben ser protegidos, así como su salud mental. “La revocación de la orden de expulsión es urgente e inaplazable porque una estancia prolongada en el establecimiento constituye para menores un factor de riesgo severo para la estructuración de patologías futuras y por el empeoramiento de síntomas que ya está en marcha”, se lee en la nota.
Cantelmi y Aiello también precisan que “no fueron encontrados por nuestras investigaciones especializadas perfiles patológicos de los padres quienes, además, demostraron plena colaboración y voluntad de integrar los aspectos de funcionamiento señalados como mejoras en interés exclusivo de los menores.”
Sobre la relación calificada de difícil con el profesor jubilado que realiza actividades educativas para menores en el hogar familiar, Catalina precisa: “Tenemos una relación de respeto mutuo. Es positiva. » De su anterior vida rural en el bosque hasta el decreto del 20 de noviembre, a Catalina actualmente sólo le queda la cesta de paja que le sirve de bolso. Símbolo de una profunda conexión con la naturaleza.. Esta canasta representa el espera que lo que ella llama “pesadilla”, un mal sueño que la persigue, termine pronto.
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