¿Cuáles son los beneficios de las zonas libres de armas? ¿Realmente mejoran la sensación de seguridad? Lo que dicen los investigadores sobre los posibles efectos positivos y negativos.
Las zonas de prohibición de armas son objeto de controversia. Los partidarios ven una mayor sensación de seguridad, los opositores dudan de su eficacia y critican la limitación de las libertades civiles. Los datos científicos todavía son manejables.
La ciudad de Wiesbaden, que fue la primera ciudad de Hesse en establecer una zona libre de armas a finales de 2018, hizo evaluar científicamente el concepto en 2024. Esta tarea fue tarea de investigadores del Instituto Criminológico de la Universidad de Giessen, dirigidos por la criminóloga Britta Bannenberg.
Concluyeron que la zona libre de armas en la capital del estado había dado buenos resultados desde el punto de vista criminológico y recomendaron la continuación de la medida. Los posibles efectos de una zona de prohibición de armas deben verse en el contexto de nuevas medidas represivas y preventivas y no considerarse de forma aislada, explicaron.
Útil como bloque de construcción
“En algunos lugares públicos con un alto potencial de escalada de la situación, las zonas libres de armas pueden ser una medida útil para reducir el peligro, pero sólo como componente complementario de un concepto integral que aborde específicamente diferentes problemas locales”, explicó Frederik Herden, asistente de investigación en la Cátedra de Criminología de la Universidad Justus Liebig de Giessen.
A la luz de los resultados muy positivos de los estudios internacionales sobre “vigilancia policial en puntos críticos”, es definitivamente aconsejable concentrar la acción policial en lugares particularmente propensos a la delincuencia para mejorar la situación de seguridad.
Mayor sensación de seguridad no probada científicamente
Todavía hay datos limitados disponibles sobre los efectos específicos de las zonas libres de armas. Desde un punto de vista científico, por el momento no es posible hacer ninguna evaluación seria, ni en sentido positivo ni negativo. Por ejemplo, no se ha demostrado si realmente influyen positivamente en la sensación de seguridad, como a menudo se supone.
En la práctica, se puede suponer un efecto en ambas direcciones: “Que las zonas mejoren la sensación de seguridad porque la zona se percibe como un lugar seguro, o que causen lo contrario porque las medidas de control crean la impresión de que prevalece un problema de delincuencia”, explica Herden.
Otro problema, también sugerido por estudios internacionales, es que los controles personales en espacios públicos podrían tener efectos psicológicos negativos en las personas controladas. También se habla de perfiles raciales, es decir, control sin causa basado en características externas. Sin embargo, incluso a este respecto la falta de investigaciones no permite sacar conclusiones claras sobre el contexto nacional.
dpa