La aprobación del primer presupuesto con perspectiva de género marca un paso importante en el camino de la innovación y la transparencia del Fondo de Pensiones de Contadores y Contadores Públicos. Una herramienta que amplía la lectura tradicional de los datos económicos e introduce una nueva clave de análisis, capaz de entrelazar sostenibilidad, equidad y planificación estratégica.
Michela Benna, miembro del consejo directivo de Cassa, destacó su valor durante el Foro Cnpr, moderado por Anna Maria Belforte. “Estoy particularmente orgullosa de este logro”, dijo, destacando cómo se elaboró el documento siguiendo los lineamientos de la Comisión Nacional de Igualdad de Oportunidades. Un trabajo estructurado y configurado como una herramienta innovadora e independiente, capaz de proporcionar una instantánea precisa de la realidad de la organización.
“Aunque va más allá del ámbito estrictamente contable, el presupuesto recoge y analiza datos sobre ingresos, volumen de negocios y servicios prestados, leídos desde una perspectiva de género, generacional y territorial. Un mapeo – añadió Benna – que permite identificar dinámicas, cuestiones críticas y potencialidades, orientando de manera más consciente las políticas de seguridad social y la sostenibilidad de las carreras. La esperanza es que este evento oriente las elecciones de la organización y consolide la confianza de cada persona inscrita”.
Eleonora Linda Lecchi, contable y auditora del Odcec de Bérgamo, subrayó el sentido más amplio del principio de equidad, recordando la necesidad de garantizar la igualdad de oportunidades tanto en el acceso a los servicios esenciales como en la posibilidad de construir el propio futuro profesional. Un valor que debe inspirar no sólo la actividad profesional, sino también la dimensión social.
Las conclusiones fueron confiadas a Paolo Longoni, asesor del Instituto Nacional de Contadores Públicos, quien recordó cómo la equidad se traduce en la capacidad de ofrecer igualdad de oportunidades según las necesidades de cada individuo.
Esto significa reducir las desigualdades a través de servicios públicos eficientes, promover el acceso a la tecnología y la atención médica y también incorporar adecuadamente la igualdad de género en las políticas de desarrollo.
Por lo tanto, el Presupuesto de Género se destaca como una herramienta de gobernanza avanzada, destinada a influir en las decisiones futuras y fortalecer la relación de confianza entre las instituciones de seguridad social y los profesionales.