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El corazón palpitante de la cultura napolitana resultó herido por un grave incendio que afectó al Teatro Sannazaro, la histórica “Bomboniera di via Chiaia”. Pero la historia de este teatro es un testimonio vivo de la tradición, el talento y la pasión por el escenario de la ciudad. El Teatro Sannazaro fue inaugurado el 26 de diciembre de 1847, construido en el lugar del antiguo claustro de los Padres Mercedarios españoles, junto a la Iglesia de Sant’Orsola, vía Chiaia. El proyecto fue realizado por Fausto Niccolini, hijo del arquitecto Antonio, por encargo de Don Giulio Mastrilli, duque de Marigliano. La primera representación fue “La petite Marquise” de Henri Meilhac, dirigida por la Compagnie Le Roy-Clarence. Decorado con estuco y oro por Vincenzo Paliotti, el Sannazaro ha sido definido por la crítica como un “bonito ramo”, un elegante salón dedicado a la alta prosa y a la tradición teatral napolitana.
Por el escenario de Sannazaro han pasado nombres ilustres: Eleonora Duse, Tina Di Lorenzo, Ermete Novelli, Emma Gramatica, Antonio Gandusio y Ruggero Ruggeri. En 1888 fue el primer teatro napolitano iluminado eléctricamente, mientras que en 1889 acogió el estreno de “Na Santarella” de Eduardo Scarpetta, que concluyó aquí su larga carrera artística con “O miedeco d’ ‘e Crazy”. En los años 30, el Sannazaro fue también el teatro donde los hermanos De Filippo dieron sus primeros pasos hacia el éxito, cuando un todavía joven Eduardo conoció a Luigi Pirandello por primera vez.
A partir de 1934, entre guerras y dificultades económicas, el teatro experimentó un período de decadencia, transformándose en un cine poco concurrido. El resurgimiento se produjo en los años sesenta gracias a Nino Veglia y Luisa Conte, quienes en 1971 inauguraron nuevamente el teatro con la Compagnia Stabile Napoletana, poniendo en escena “Annella di Portacapuana”. Tras la muerte de Veglia, la dirección pasó a Luisa Conte y, posteriormente, a su sobrina Lara Sansone y a su yerno Mario Sansone, quienes continuaron la tradición teatral dedicando la compañía a Luisa Conte. Hoy, el Sannazaro no era sólo un teatro, sino también un centro de producción teatral reconocido por el Ministerio de Cultura desde 2018. Albergaba espectáculos tradicionales napolitanos, conciertos, encuentros culturales y eventos para niños. Entre los colaboradores más recientes se encuentran Leopoldo Mastelloni, Gino Rivieccio, Peppe Barra, Biagio Izzo y Lina Sastri. En la entrada también se encontraba antiguamente la terraza del café “Il Caffè di Donna Luisa”, en honor al director, que fue retirada en 2021 durante las obras de renovación.