La Unión Europea abrió una investigación contra Shein el martes 17 de febrero por las muñecas sexuales con apariencia de niños vendidas en su sitio. Sospecha que la plataforma de ventas online ha cometido varias infracciones de sus normas que podrían dar lugar a fuertes multas.
Además de la venta de productos ilegales, la Comisión Europea, encargada de esta investigación, dice que apunta a los aspectos “adictivos” de la plataforma de origen chino y ahora con sede en Singapur, y a la falta de transparencia de su algoritmo para recomendar productos a los usuarios.
Tales violaciones, si son confirmadas por las investigaciones de la Comisión, constituirían violaciones del Reglamento Europeo de Servicios Digitales (o DSA), que teóricamente podrían resultar en fuertes multas para Shein (hasta el 6% de su cifra anual).
La DSA es una poderosa legislación de la UE que exige que las plataformas en línea tomen medidas para proteger a sus usuarios de contenidos y productos ilegales y/o peligrosos. Incluso la mayor de estas plataformas, una categoría de la que Shein forma parte, está sujeta a un régimen de reglas y controles reforzados.
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Fortalecimiento de herramientas para la identificación de productos ilegales
“La venta de productos ilegales, tanto en tiendas como en línea, está prohibida en la UE”, subrayó el vicepresidente de Henna Digital de la Comisión, Virkkunen. La DSA “protege a los consumidores, vela por su bienestar y les proporciona información sobre los algoritmos con los que interactúan”, defendió, mientras esta legislación tiene sus detractores.
Estados Unidos acusa periódicamente a la DSA de obstaculizar la libertad de expresión y atacar a empresas extranjeras. “Nos tomamos muy en serio nuestras obligaciones en virtud de la DSA. Siempre hemos cooperado plenamente con la Comisión Europea y seguiremos haciéndolo durante todo este procedimiento”, declaró a la AFP un portavoz del grupo Shein.
El grupo dice que ha fortalecido sus herramientas para detectar productos ilegales y ha implementado medidas adicionales relacionadas con los productos con clasificación R, incluido un sistema de verificación de edad.
“Compartimos el objetivo de la Comisión de garantizar un entorno en línea seguro y fiable y seguiremos cooperando de forma constructiva en este procedimiento”, añadió el portavoz.
Presión de Francia
Este procedimiento de la UE no es una sorpresa, dado que Bruselas ha lanzado iniciativas en este sentido en las últimas semanas, bajo la presión de Francia, que pidió a la UE que tomara medidas enérgicas tras el descubrimiento a finales de octubre de que se estaban vendiendo productos ilegales en Shein.
Desde noviembre, las autoridades francesas han emprendido numerosas acciones contra la plataforma, fundada en China en 2012, que ofrece a la venta muñecas sexuales que parecen niños y armas.
Tras no conseguir una prohibición total del sitio, el Estado francés pidió a los tribunales, que deberán pronunciarse sobre esta solicitud el 19 de marzo, que bloquearan su sección dedicada a los terceros vendedores, es decir, los mercados.
Tras el escándalo provocado por la venta de estos muñecos de pornografía infantil, el propio grupo bloqueó su mercado en Francia durante dos meses. Lo reabrió a principios de enero, después de limpiar los vendedores y los productos en oferta y establecer una serie de salvaguardias.