El lunes 16 de febrero tuvo lugar en Brescia una manifestación frente a la jefatura de la policía local, organizada por Il Magazzino 47, la asociación Derechos para Todos y el colectivo Onda Studentesca. El motivo de la movilización radica en las medidas decididas por el comisario de policía contra los activistas de la zona opositora de Brescia, las advertencias verbales en relación a las recientes manifestaciones que tuvieron lugar en la localidad de Leonessa. Son definidos como “acoso” por la izquierda radical de origen civil, pero ahora dos concejales municipales de Brescia se han unido para apoyar estas posiciones, Francesco Catalano de la lista “Trabajar con Brescia” y Valentina Gastaldi de “Brescia Attiva”, que se posicionan en los mismos argumentos que los opositores al comisario de policía, hasta el punto de que sus palabras se han vuelto funcionales para la causa. Un documento, el de los concejales, escrito con membrete del Ayuntamiento de Brescia.

“Después de las advertencias orales y los avisos a los activistas de Extinction Rebellion, han llegado tres nuevas advertencias orales a tres activistas de organizaciones políticas históricas de Brescia”, se lee en las primeras líneas del documento. “En las comunicaciones orales enviadas a las tres personas se dice que la manifestación del 24 de enero creó una alarma social concreta. Se trata de una valoración completamente política. Una forma de gestionar los instrumentos de que dispone el comisario de policía que suscita consternación y serias preocupaciones por la garantía del derecho a manifestarse y a expresar sus opiniones”, se lee en otro pasaje. Según Gastaldi y Catalano, “el comisario de policía utilizó la amonestación oral como herramienta para intentar limitar aún más el derecho de manifestación y el derecho a expresar y difundir ideas, tal como prevé la Ley 881/77” y por ello, concluyen los concejales, su actuación “fue denunciada a los parlamentarios”.

La valoración del peligro y de la alarma social corresponde a los responsables del orden público, en la persona del comisario de policía y el prefecto, y no a los concejales municipales ni a los propios activistas. La solidaridad fue expresada al Comisario Sartori por Paolo Fontana, líder del grupo Forza Italia – Ayuntamiento de Brescia, quien subrayó que las críticas formuladas por los dos concejales de la mayoría “suscitan más de una duda. Quienes tienen responsabilidades administrativas deberían tener una posición clara sobre cuestiones como la seguridad y la legalidad”.

Si bien recuerda que el debate es necesario en una democracia, “una coalición de gobierno no puede aparecer dividida o contradictoria precisamente en cuestiones que afectan directamente a la serenidad y la seguridad de los ciudadanos. Estas divisiones, en un tema tan relevante, ponen de relieve la fragilidad política y una dificultad evidente para abordar la cuestión de la seguridad de manera concreta y seria”.

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