6.300 aficionados viven el drama del derbi al inicio de la ronda principal de la Liga Europea: Kiel da la vuelta al partido, el portero Wolff salva con brillantes paradas. Otros actores también están apareciendo en el foco de atención.
Los jugadores de balonmano del THW Kiel ganaron el 114º derbi de Schleswig-Holstein contra el SG Flensburg-Handewitt y dieron así un gran paso hacia la clasificación directa para los cuartos de final de la liga europea. En el primer día de la ronda principal, los campeones récord ganaron 32:30 (13:15) a sus rivales del norte y lideran invictos la clasificación del Grupo 1 con 6:0 puntos.
Nikola Bilyk y Bence Imre fueron los mejores lanzadores del Kiel con siete goles cada uno en su victoria número 66 en el derbi y después de cinco derrotas seguidas. Emil Jakobsen ganó diez veces a los anfitriones ante 6.300 espectadores y con entradas agotadas.
Kiel tuvo que prescindir del centrocampista ofensivo Elias Ellefsen á Skipagøtu. El feroés estuvo ausente por problemas en el hombro. El portero Andreas Wolff, que sufrió un golpe en la cara en la victoria en casa del domingo por 31:29 sobre el líder de la Bundesliga, el SC Magdeburg, permaneció entre los postes desde el principio.
Andreas Wolff brilla en la fase final
Después de un comienzo equilibrado del partido, Flensburg vivió su primera buena fase. Domen Novak anotó 11:8 en el minuto 22, Patrick Volz anotó 14:10 (27) con un rápido contraataque, dando al equipo una ventaja de cuatro goles por primera vez. La situación cambió al inicio del segundo tiempo. Rasmus Ankermann, que sólo tenía 18 años, marcó 20:18 (39º) para las “Zebras”.
En la fase final, Wolff brilló con fuertes paradas contra Jakobsen, Lasse Möller y Aksel Horgen. Los locales no consiguen recuperar el 30:27 del Kiel gracias a un lanzamiento de siete metros de Imre (57′).
dpa