A partir de hoy, miércoles 18 de febrero, y por una rara coincidencia, dos de las principales celebraciones religiosas cristianas e islámicas: la Cuaresma y el Ramadán, el noveno mes del calendario islámico. Una fecha que marca el inicio de un período de ayuno y reflexión para ambas comunidades a escala global.
Para los cristianos, esta fecha corresponde al Miércoles de Ceniza, que inaugura la Cuaresma, un período de cuarenta días. Al mismo tiempo, los musulmanes inician el mes sagrado del Ramadán, que coincide con el avistamiento de la luna creciente.
Por eso hoy, musulmanes y cristianos de todo el mundo están emprendiendo simultáneamente un período de ayuno, reflexión e introspección. A pesar de los distintos orígenes de estas dos prácticas, la coincidencia temporal es un acontecimiento excepcional, inaudito desde hace más de treinta años.
En el contexto cristiano, el Miércoles de Ceniza conmemora los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes del inicio de su ministerio. Para los musulmanes, el Ramadán celebra el mes en el que el profeta Mahoma recibió las revelaciones coránicas del arcángel Gabriel (Jibreel), lo que exige un ayuno diario desde el amanecer hasta el anochecer.
¿Qué es el Ramadán y cuánto dura?
El Ramadán está programado del 18 de febrero al 19 de marzo, mientras que la Cuaresma culmina con la Pascua, celebrada el 5 de abril. Los investigadores atribuyen esta rara coincidencia, que ocurrió por última vez a principios de la década de 1990, a la superposición de los calendarios lunar y solar.
Durante el Ramadán, los musulmanes se abstienen de toda forma de comida, bebida, tabaco y actividad sexual todos los días desde el amanecer (fajr) hasta el anochecer (maghrib). Antes del amanecer, los creyentes comen suhur, una comida previa al ayuno, y al atardecer rompen el ayuno con iftar, que tradicionalmente comienza con dátiles y agua, seguido de una comida completa.
Además del ayuno, los musulmanes intensifican las oraciones y la recitación del Corán, buscando una mayor devoción y conciencia divina. En las mezquitas se llevan a cabo oraciones nocturnas especiales, llamadas taraweeh, después de la oración de Isha, y a menudo incluyen la recitación secuencial de todo el Corán a lo largo del mes. La caridad es de fundamental importancia durante el Ramadán. Zakat al-Fitr es una caridad obligatoria que se paga al final del Ramadán, garantizando a todos la oportunidad de celebrar la última festividad, Eid al-Fitr. También se anima a los musulmanes a practicar caridad adicional (sadaqah) y ayudar a los necesitados durante todo el mes.