El miércoles 18 de febrero, los senadores votaron una ley que autoriza al gobierno a establecer un nuevo régimen de policía medioambiental para las explotaciones ganaderas, un sistema que preocupa a la izquierda, donde se teme “exenciones” a la protección del medio ambiente.
La disposición, contenida en un proyecto de ley de adaptación al derecho de la Unión Europea (llamado “Ddadue”), consiste en una autorización para legislar mediante ordenanza sobre la materia durante 12 meses. Por tanto, el Parlamento renunciaría temporalmente a sus prerrogativas para permitir al Gobierno responder a la petición de las federaciones de agricultores, que quieren que la ganadería sea eliminada del régimen actual, el de las plantas clasificadas para la protección del medio ambiente (ICPE).
Este reglamento, considerado engorroso y costoso por las federaciones interesadas, impone diferentes grados de control y documentos justificativos para los edificios que presentan riesgos medioambientales. Este régimen se aplica a la ganadería intensiva y a las naves industriales. “La realidad de esta orden es poner fin al dictado” de “limitaciones” Y “obstáculos”El senador republicano Laurent Duplomb se mostró favorable a esta medida que, según él, simplificará los procedimientos a los operadores.
Un proyecto que divide
El senador, en el origen de la tan criticada “Ley Duplomb”Ya había previsto en este texto la elevación de los umbrales de autorización para la cría de gallinas, pollos, cerdos y cerdas. Pero la entrada en vigor de estos nuevos umbrales depende de una directiva europea que no se promulgará antes de finales de año, o incluso de 2030 para algunas disposiciones.
La futura creación de un nuevo régimen de policía ambiental para la ganadería suscita la hostilidad de toda la izquierda en el Senado. “No podemos confiar en el actual Ministro de Agricultura (Annie Ginebrard) y escribirle un cheque en blanco para regular estrictamente estas prácticas”lamentó el socialista Michaël Weber, para quien el dispositivo “Esto conducirá a la renuncia a nuestras ambiciones agroecológicas”.
“El esquema escrito aquí es muy claro: son megagranjas (construido) En los próximos diez años nuestras explotaciones crecerán”denunció el ambientalista Daniel Salmon. Este nuevo régimen está todavía lejos de ver la luz, porque en la agenda de la Asamblea Nacional antes del otoño no hay espacio para examinar este vasto proyecto de ley que transpone la ley europea.