El cielo está gris como el humor de algunos habitantes de Mesnil-Saint-Denis, en Yvelines. Mientras miles de franceses están con los pies en el agua debido a unas inundaciones excepcionales, los habitantes de Mesnil se ven inundados… de facturas de agua. Y cifras desorbitadas: 2.000, 5.000 e incluso más de 20.000 euros en algunos casos.
¿En cuestión? Mal funcionamiento de Saur (empresa de desarrollo urbano y rural), que garantiza la distribución de agua en el sector y en particular en la localidad de 6.500 habitantes situada al oeste de París. “¡No hacen lecturas de contadores desde 2022 y ahora nos piden que paguemos una recuperación de tres años según estimaciones!”, se enoja Christian, de 69 años.