El Partido Demócrata de Milán exige que el municipio se convierta en parte civil en el proceso (posible: las investigaciones están comenzando) contra los policías implicados en los hechos de Rogoredo, donde el 26 de enero un policía disparó contra un traficante de 28 años, matándolo. Así, Michele Albiani, presidente de la Comisión de Seguridad del Palacio Marino: “Es justo esperar el resultado de las investigaciones judiciales”, pero “si se confirman las acusaciones formuladas contra los agentes investigados, creo que el Ayuntamiento de Milán debe evaluar seriamente la constitución de una parte civil. Estamos hablando de hechos muy graves”. Luego, el concejal señala con el dedo al Gobierno: “La zona conocida como bosque de Rogoredo está situada en un terreno que pertenece a RFI, por lo que es competencia del Ministerio de Infraestructuras. Esta zona se encuentra desde hace tiempo en condiciones de abandono y degradación.
Sobre la constitución de un partido civil, mencionada por el Partido Demócrata, el alcalde Giuseppe Sala (foto) no responde. La Liga interviene ante el consejero provincial y secretario, Samuele Piscina: “Nos enfrentamos a otro escenario indigno de la izquierda cruda, que ataca a la policía antes de que la justicia esclarezca los hechos”. Sobre Rogoredo: “Es paradójico que la izquierda, que gobierna Milán desde hace años, siga atribuyendo la responsabilidad a otra parte: las drogas son una enorme lacra social y las políticas sociales, de prevención y de recuperación son responsabilidad directa del municipio. En este frente, el centro izquierda ha fracasado espectacularmente, dejando partes de la ciudad en decadencia. Al contrario, el gobierno está ahí con las acciones de la policía”.
El policía acusado de homicidio intencional declaró que el traficante le había apuntado con un arma (que luego resultó ser de fogueo) y que había disparado desde veinte metros de distancia en defensa propia. Ayer, en la Jefatura de Policía, sus cuatro compañeros, tres hombres y una mujer, fueron interrogados durante horas por el fiscal Giovanni Tarzia y la brigada volante. Los agentes de policía están bajo investigación por complicidad y falta de asistencia. Asistidos por abogados, decidieron responder las preguntas. La confidencialidad es máxima en cuanto al contenido de las entrevistas, pero algunos policías confirmaron la versión dada por los testigos, otros la revisaron. Esta primera versión les metió en problemas. De hecho, según los investigadores, mintieron, para ocultar al colega que disparó, sobre la dinámica y la presencia de testigos.
Las investigaciones revelaron inconsistencias y fuertes dudas, tanto sobre la llamada de auxilio, 20 minutos después del tiroteo, como sobre la presencia real del arma en la mano de la víctima (un arma que el hombre de 28 años – según los sospechosos – sostenía en la mano y que luego fue encontrada junto al cuerpo). Después de ayer, las dudas se habrían intensificado.