Detener del Tribunal Supremo en un pasaje significativo de la investigación sobre “Traghettopoli“en el que estaban implicadas las grandes compañías navieras Moby, Tirrenia y Cin, así como otros sospechosos, entre ellos comandantes y oficiales superiores. La hipótesis del fiscal de Génova sobre el crimen giraba en torno a una presunto sistema de corrupción Residencia en insignias reales de notas navales. Pero la investigación, que también incluyó 123 nombres de generales y comandantes entre los involucrados (incluido el comandante del GDF Francesco Greco), corre el riesgo de llegar a un punto muerto. De hecho, los jueces, aceptando el recurso de los demandantes, defendido por el abogado Pasquale Pantano, rechazaron los embargos, ordenaron la devolución de los equipos (teléfonos y otros aparatos informáticos) y, sobre todo, la “no conservación” de los datos que contienen.
Entre los 123 nombres de generales, comandantes y oficiales implicados en la investigación de la fiscalía de Génova sobre los billetes gratuitos para los viajes en ferry (especialmente a Cerdeña), se encuentra también el comandante de la Guardia di Finanza Francesco Greco. Pero el Tribunal Supremo, en el acto que el periódico pudo consultar, aclaró que el “simple uso de boletos gratuitos o preferenciales” no constituye automáticamente prueba de corrupción. Para capturar registros digitales y correspondencia, debe demostrar una acuerdo específico para la venta de la función pública, elemento completamente ausente en el decreto anulado.
“Allá incompletud del acta levantada contra el recurrente se materializó, en lo que respecta al auto de embargo de pruebas, en su redacción en forma de liza (una primera lista, que contiene los nombres de los funcionarios públicos investigados por el solo hecho de haber sido beneficiarios de billetes gratuitos y/o reducidos; una segunda lista separada de sujetos investigados por el otorgamiento o promesa de ventajas y una tercera lista que contiene los nombres de las empresas investigadas) sin que sea posible identificar – respecto de los elementos constitutivos del delito de corrupción en el ejercicio de la función – ni el acto oficial ni la función genérica servil a los intereses de las compañías navieras, si no la pertenencia de los beneficiarios a funciones que podrían “El Tribunal de Casación continúa diciendo que el comportamiento de los distintos agentes públicos o privados no está indicado porque se limita a la indicación genérica de la utilización de los billetes especiales (probablemente extraídos del fichero Excel mencionado anteriormente) o de su actividad, como empleados y directivos de las empresas, a efectos de la emisión de títulos de transporte”.
Por ello, el Tribunal Supremo ordenó la devolución del material incautado (teléfonos y otros dispositivos informáticos) y, sobre todo, la “no conservación” de los datos que contienen, poniendo por escrito consideraciones muy significativas. En el documento, los jueces observan que la orden de incautación de la fiscalía de Génova tenía un “naturaleza exploratoriacuyo objetivo es evidentemente el de buscar un informe de crimen, más que el de su confirmación”.
De hecho, los jueces enfatizan que los fiscales siempre deben explicar las razones por las cuales la sentencia de embargo debe ser “vasto y global“, o facilitar la información solicitada, “los criterios de selección de los equipos informáticos”, con en anexo “el alcance temporal de los datos”, y “los tiempos en los que se realizará esta selección”.