Fue operada a la edad de 100 años por una fractura de fémur y fue dada de alta después de solo una semana.Ya podemos dar los primeros pasos. Esta es la historia de Lina Rocco, originaria de Stio Cilento, que celebró su centenario en el departamento de ortopedia del hospital “San Luca” de Vallo della Lucania, transformando un evento clínico delicado en un ejemplo concreto de buena atención.
El operativo se llevó a cabo el pasado viernes. La abuela sufrió una fractura de fémur tras una caída. Dos días después, el domingo, La señora Lina celebró su centenario en la parroquia, rodeada del cariño de su familia y la atención del personal de enfermería que la siguió paso a paso. Un aniversario especial, vivido con claridad y determinación, mientras ya comenzaba el proceso de recuperación postoperatoria. No todo el mundo se enfrenta a una cirugía ortopédica a los cien años. La fractura femoral, particularmente en pacientes muy ancianos, representa un evento crítico que puede tener un profundo impacto en la autonomía y la calidad de vida. La rapidez, la competencia y la gestión cuidadosa de los resultados son fundamentales para reducir los riesgos y promover una recuperación efectiva. El trabajo del equipo ortopédico “San Luca”, dirigido por el Dr. Gianfranco Lenza, ha sido decisivo, siguiendo escrupulosamente cada fase: desde la evaluación clínica preoperatoria hasta la intervención y el seguimiento posterior. Trabajo en equipo que nos permitió abordar con éxito un caso complejo, dada la avanzada edad del paciente.
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La reacción de Lina Rocco ante el tratamiento fue sorprendente. En los días posteriores a la operación comenzó a dar sus primeros pasos, demostrando una capacidad curativa que también repercutió positivamente en los propios médicos. Ayer, siete días después de la operación, fue dada de alta y podrá continuar su rehabilitación rodeada del cariño de sus seres queridos. El doctor Domenico Rocco, cirujano cardíaco de guardia en Lecce, también felicitó al equipo médico. y sobrino directo del centenario, quien, en nombre de toda la familia, quiso expresar palabras de agradecimiento por la profesionalidad y dedicación demostrada. “Un ejemplo concreto de buena salud – reafirmó – de esas historias que merecen ser contadas porque valoran el trabajo silencioso y competente de los médicos y agentes sanitarios”. Una historia que surge de los servicios del Hospital San Luca y que cuenta no sólo la extraordinaria fuerza de una mujer de 100 años, sino también la eficacia de una estructura sanitaria local que, a pesar de las numerosas dificultades, es capaz de garantizar intervenciones oportunas y resultados concretos. Una historia que da confianza y crédito al trabajo diario de médicos y enfermeras.