“¿Estás realmente seguro de que quieres tomarme un retrato?” »pregunta Violette Perrotte, en tono medio en broma, cuando nos recibe en París. Ser el centro de atención es difícil para la joven. “He trabajado con personas inspiradoras durante los últimos diez años, ahora es mi turno de ser la persona inspiradora”explica la treintañera que tomó el relevo de la Maison des femmes en octubre de 2024.
En 2016, la ginecóloga franco-libanesa Ghada Hatem-Gantzer inauguró el primer centro de esta asociación en Saint-Denis (Seine-Saint-Denis) que ofrece atención multidisciplinar a mujeres víctimas de violencia. Diez años después, se han desarrollado en la región centros para mujeres que ofrecen apoyo médico, psicológico, jurídico y social, explica Violette Perrotte: «Reunimos en un mismo lugar a profesionales que de otro modo no se hablan y que no siempre están capacitados en el tema de la violencia.» Sin embargo, ésta es una cuestión central, insiste la joven: “La violencia debe ser considerada un problema de salud, con consecuencias físicas y psicológicas para las mujeres, que, como cualquier otra enfermedad, tiene cura”.
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