Los obispos alemanes buscan un nuevo presidente. Grupos reformistas como “Somos la Iglesia” ya han formulado lo que esperan.
Los grupos reformistas católicos consideran la elección del nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) una decisión de gran importancia. “Las próximas elecciones no sólo decidirán sobre la personalidad, sino también sobre si la Iglesia Católica Romana en Alemania continuará por el camino de una renovación creíble o permanecerá en la parálisis interna y la autolimitación de la guerra cultural”, dijeron grupos como “Somos Iglesia” y “Maria 2.0”.
El martes los obispos alemanes elegirán en Würzburg al sucesor del actual presidente Georg Bätzing, que se jubila.
Se debe encontrar un sucesor “que lleve adelante los procesos de lucha contra los abusos y de reforma al menos tan decisivamente -si no más- que su predecesor”, escribieron los grupos reformistas. “Y tendrán que apoyar al nuevo presidente mucho más de lo que lo han hecho hasta ahora”. Las decisiones tomadas en el Camino Sinodal junto con los laicos deben perdurar. “Aquellos que prometen participación pero, en caso de emergencia, se retiran de los derechos jerárquicos de toma de decisiones finales, nuevamente socavan la credibilidad y la confianza”.
dpa