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Un libro financiero que no abruma: “Invertir en 3 minutos” muestra cómo tomar el control de tu planificación de jubilación con ETF y pequeñas cuotas de ahorro.

¿Son complicadas las finanzas? No es verdad. Al menos no si le preguntas a Julia Kruslin y Sophie Thurner. Los dos fundadores de la start-up financiera beatvest han escrito un libro que desmonta este prejuicio: “Invertir en 3 minutos (publicidad)” no es un libro de texto seco, sino una guía paso a paso para todos aquellos que finalmente quieren empezar pero nunca supieron cómo.

El mensaje es claro: si esperas, pierdes. El sistema de pensiones alemán está bajo presión, la inflación devora los ahorros sin intereses y, a la hora de invertir, el tiempo es esencial. Kruslin y Thurner no lo explican con términos técnicos, sino con ejemplos adecuados.

Primero el encabezado, luego el depósito.

Antes de hablar de dinero, es una cuestión de mentalidad. El libro comienza antes que muchos otros: un test de personalidad revela bloqueos mentales, como el miedo a perder o el deseo de prepararlo todo a la perfección antes de actuar. Quienes se conocen a sí mismos toman mejores decisiones. Ésta no es la sabiduría de un curso de psicología, sino simplemente pragmática.

También hay herramientas concretas: un registro presupuestario según la regla 50-30-20 y la creación de un fondo de emergencia a partir de tres salarios mensuales netos. Sólo entonces surge la pregunta de qué hacer con el dinero restante.

Los ETF como estrategia central

La respuesta de los autores es casi siempre: ETF. Explican cómo una amplia diversificación entre países, sectores y clases de activos reduce el riesgo sin sacrificar la rentabilidad. Aparece la clásica cartera mundial 70/30 y el modelo equilibrado 60/40 de acciones y bonos. El libro también cubre megatendencias, oro, ETF inmobiliarios e inversión sostenible según criterios ESG y ISR sin entrar en jerga técnica.

Al final están los detalles prácticos: abrir una cartera, las normas fiscales en Alemania, Austria y Suiza, el reequilibrio y la cuestión de cómo reestructurar su cartera a medida que envejece.

Tres minutos por sesión, de verdad.

Cada capítulo está construido para que puedas completarlo en unos tres minutos. Suena como una promesa de marketing, pero funciona: los formularios son breves, claros y van directos al grano. Los códigos QR conducen a calculadoras y plantillas, las autopruebas garantizan que no sólo los lea sino que también los utilice.

El consejo de empezar con 25 euros a modo de experimento es acertado. Le quita la grandeza al primer paso y lo hace factible.

Un punto inquietante

Quien desee utilizar el libro de forma puramente analógica perderá parte del valor añadido. Muchos de los elementos interactivos requieren un teléfono inteligente o una computadora portátil. Este no es un criterio de eliminación, pero vale la pena conocerlo de antemano.

Conclusión

“Invertir en 3 Minutos” no es un libro para expertos. Es para todos los que han pospuesto el tema hasta ahora. Kruslin y Thurner escriben de forma clara, fundamentada y sin señalar con el dedo. Sophie Turner: “La educación financiera fracasa no por la información, sino por la complejidad. Si quieres actuar, necesitas claridad, no exigencias excesivas, y eso es exactamente lo que ofrece el libro”.

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