Entre sabotajes de cables submarinos y una “flota fantasma” de mil barcos para evadir las sanciones, la guerra “híbrida” de Rusia en el mar constituye una amenaza para la seguridad de Europa, afirmó el lunes Nicolas Vaujour, jefe del Estado Mayor de la Armada francesa.
“Nos encontramos con rusos en el mar con mucha frecuencia. Deben saber que aproximadamente un barco o submarino ruso pasa por nuestras costas cada semana”, dijo el almirante Vaujour en una entrevista con el canal de televisión France 2.
“En el Mar Báltico, su comportamiento hacia nuestras unidades es bastante agresivo (…), lo que marca los límites de lo aceptable”, continuó. En respuesta, “vamos a su encuentro” y “les mostramos nuestra presencia”, continuó.
Además de esta “parte visible del iceberg”, Rusia participa en acciones “difícilmente atribuibles”, a saber, “sobrevuelos con drones en países como Polonia”, pero también “cortes de cables submarinos” por parte de “petroleros que inocentemente dejaron arrastrar el ancla durante 100 km y rompieron los cables”.
“Capaz de pasar de la acción militar a la acción judicial”
“Estas son típicamente acciones rusas no reclamadas que buscan desestabilizarnos”, aseguró el almirante Vaujour. Calculó en “un millar” el número de buques que “intentan eludir todas las sanciones europeas a la exportación de petróleo ruso” y que “hemos decidido localizar”. “Seguimos con todas las administraciones, cuál nuestra fuerza hoy es poder pasar de la acción militar a la acción judicial”, ha añadido.
La fiscalía francesa pidió el lunes un año de prisión y una multa de 150.000 euros, la pena máxima, contra el comandante del Boracay, un petrolero de la flota fantasma rusa detenido en septiembre de 2025 frente a las costas de Francia. Miembro de la Flota Fantasma Rusa, este barco navegaba entonces con un cargamento de petróleo ruso con destino a la India y sin bandera visible.
A bordo del Boracay se encontraban dos empleados de una empresa rusa de seguridad privada encargada de vigilar a la tripulación y recopilar información de inteligencia, supo a la AFP dos fuentes francesas familiarizadas con el asunto.