¿El municipio de Perpiñán (Pirineos Orientales) promueve la discriminación? En cualquier caso, ésta es la acusación lanzada el martes por Dominique Sopo, presidente de SOS Racisme, contra Louis Aliot, concejal municipal de la Reagrupación Nacional (RN).
“El señor Aliot y esta mayoría municipal se han esforzado en los últimos años para reducir las subvenciones y eliminar las sedes de numerosas asociaciones” que luchan “contra las discriminaciones y las desigualdades”, declaró Dominique Sopo, que vino a apoyar “O Louis o yo”, una campaña lanzada este mes por SOS Racisme en Perpiñán con 16 “propuestas para una ciudad antirracista”.
Según Dominique Sopo, el candidato a la reelección también ha “promover estructuras que promueven un estado de ánimo que favorece la discriminación”. El presidente de SOS Racisme menciona en particular el Círculo Argelino, una asociación que intenta “salvaguardar, defender y transmitir la historia y la memoria del pueblo francés de Argelia”, pero que sus detractores acusan de sentir nostalgia de la Argelia francesa.
Acusación de “propaganda” y contracampaña
Poco después de su lanzamiento, Louis Aliot describió la campaña “O Louis o yo” como “propaganda” y comenzó una contracampaña. “Para nosotros es Louis”, respondieron inmediatamente los partidarios del alcalde saliente con un folleto en el que la famosa mano de SOS Racisme ya no es amarilla sino azul, blanca y roja, mientras que la inscripción “no toques a mi alcalde” ha sustituido al eslogan “no toques a mi amigo”, creado por la asociación en los años 1980.
El electo de extrema derecha cree, por su parte, que en Perpiñán “nadie puede afirmar seriamente haber sido víctima de discriminación” desde su llegada al ayuntamiento en 2020. “Gestionamos esta ciudad con absoluto respeto por cada residente, sin distinción de origen, religión o condición”, aseguró en un comunicado emitido la semana pasada.
Louis Aliot es el favorito en la carrera por la alcaldía, frente a una izquierda dividida y un candidato minoritario de derecha. Pero la justicia podría obligarle a dimitir unos meses después de las elecciones municipales del 15 y 22 de marzo si fuera condenado y declarado inelegible en el asunto de los asistentes parlamentarios.