En el sureste de Brasil, al menos 30 personas han muerto y unas 40 están desaparecidas tras las lluvias torrenciales que devastaron el estado de Minais Gerais el martes 24 de febrero, según los servicios de rescate y las autoridades locales.
Las lluvias torrenciales comenzaron el lunes en las ciudades de Juiz de Fora y Ubá, ubicadas a unos 310 kilómetros al norte de Río de Janeiro, lo que obligó a muchos residentes a evacuar sus hogares. El servicio nacional de bomberos informó el martes por la noche que el número total de muertos ascendía a 30 personas, mientras que 43 personas estaban desaparecidas y más de 200 habían sido rescatadas.
La alcaldesa de Juiz de Fora (560.000 habitantes), Margarida Salomao, declaró de madrugada el estado de desastre natural ante la “situación muy grave” causado por la precipitación “intenso y persistente”habiendo provocado al menos veinte deslizamientos de tierra. Fue el febrero más lluvioso de la historia de la ciudad, con 584 milímetros de precipitación, el doble de lo esperado para todo el mes.
Operaciones a largo plazo
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo en sus redes sociales que las fuerzas de seguridad se estaban movilizando para operaciones de rescate y brindar ayuda inmediata a las poblaciones afectadas por las lluvias. El instituto meteorológico brasileño Inmet dijo en un comunicado que se esperaban más lluvias en la región, ubicada cerca de colinas, valles y laderas.
El bombero Demetrius Bastos Goulart, de 47 años, estimó que la operación de rescate sería lenta y prolongada. “El volumen de lodo en los desprendimientos es muy grande, hay que trabajar con mucha precisión para evitar daños a las posibles víctimas”dijo Goulart a Associated Press (AP).
En los últimos años, Brasil ha vivido varias tragedias vinculadas a fenómenos climáticos extremos: inundaciones, sequías u fuertes olas de calor. En 2024, las inundaciones azotaron el sur del país y mataron a más de 200 personas, afectando a dos millones de residentes, uno de los peores desastres naturales en la historia moderna de Brasil.
En 2022, una violenta tormenta mató a 241 personas en la ciudad de Petrópolis, estado de Río de Janeiro. Los expertos han vinculado la mayoría de estos eventos mortales con los efectos del cambio climático.