“La grave falta de fondos (humanitario) pone en peligro » la supervivencia de casi 2 millones de desplazados en Sudán del Sur, advierte la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de la ONU, en un comunicado de prensa publicado el miércoles 25 de febrero.
“Sudán del Sur lleva una carga extraordinaria”recordó Ugochi Daniels, subdirector general de operaciones de la OIM, advirtiendo que esto “ falta (arriesgado) poner en peligro el progreso hacia soluciones sostenibles” para los habitantes del país.
La agencia intergubernamental precisa que su plan de intervención para 2026 presenta un déficit de 29 millones de dólares. Estados Unidos, que fue el mayor contribuyente de las Naciones Unidas, ha recortado su ayuda exterior desde que el presidente Donald Trump regresó al poder en enero de 2025. Otros países también han reducido sus contribuciones.
Flujo de recién llegados
Desde el inicio de la guerra en Sudán en abril de 2023, la OIM estima que más de 1,3 millones de personas han cruzado la frontera para buscar refugio en Sudán del Sur. Una afluencia que ejerce una “presión inmensa” en las comunidades fronterizas y en los servicios públicos ya sobrecargados.
Sudán del Sur, el estado más joven del mundo, ha estado plagado de guerra civil, pobreza y corrupción masiva desde que declaró su independencia en 2011. Mientras gestiona el desplazamiento de su población causado por años de inundaciones e inestabilidad, el país enfrenta una ola masiva de recién llegados que huyen del conflicto en el vecino Sudán.
La violencia se ha intensificado en las últimas semanas entre el ejército de Sudán del Sur, leal al presidente Salva Kiir, y las milicias que favorecen a su antiguo rival, Riek Machar. La mayoría de estos enfrentamientos se concentran en el estado de Jonglei, donde, según Naciones Unidas, al menos 280.000 personas están desplazadas.