original_272275.jpg

Los polos magnéticos de la Tierra no son fijos. Es decir, desde la formación de nuestro planeta, el Polo Sur magnético que hoy conocemos era en realidad… ¡el Polo Norte! Y viceversa, desde hace un buen número de años. Los investigadores incluso afirman que no hemos notado tales cambios, por masivos que sean.

Hay que decir que estos cambios no siguen un ritmo regular, lo que no facilita la tarea de los científicos. Al final del Jurásico, por ejemplo, ocurrieron aproximadamente una vez cada 100.000 años, antes de volverse cada vez más raros, hasta mediados de tiempos recientes. Bueno, eso es lo que pensamos.

Un nuevo estudio, publicado el 23 de febrero en la revista científica Geophysical Research Letters, muestra que probablemente nos perdimos algunos de estos cambios.

Analizar estos profundos cambios en nuestro planeta significa primero analizar las rocas. Cuando los basaltos ricos en hierro se enfrían después de una erupción volcánica, sus minerales se alinean según el campo magnético local y forman “rayas de cebra” que indican el norte o el sur, dependiendo de cuándo se formaron. Sin embargo, estos archivos, base del análisis, están incompletos. En algunas zonas, la corteza oceánica es demasiado delgada o está erosionada y las inversiones permanecen invisibles. Por lo tanto, es posible que se hayan pasado por alto muchas inversiones, explica el medio online británico IFLScience.

Nuevos resultados, nuevos retrocesos

Recientemente, por ejemplo, un equipo de científicos en Etiopía descubrió inversiones en basaltos que datan de hace unos 30 millones de años y que habían eludido todas las mediciones anteriores. Un caso que quizá no sea el único.

Afortunadamente, IFLScience informa que recientemente los investigadores han podido llenar estos vacíos utilizando métodos estadísticos avanzados, como la estimación adaptativa de la densidad del núcleo del ancho de banda (AKDE). Pudieron detectar inversiones previamente invisibles y ajustar el momento de los cambios magnéticos.

¿Resultado? ¡La frecuencia de las reversiones es en realidad mucho más regular y consistente de lo que pensábamos! Otros estudios deberían confirmar estos hallazgos recientes. Si bien los investigadores arrojan nueva luz sobre la historia magnética de la Tierra al revelar estos cambios “invisibles”, los mecanismos subyacentes siguen siendo un misterio.

¿Qué está causando que nuestro planeta se incline de esta manera? Sabemos… casi nada. Una vieja teoría, respaldada por los autores del estudio, sugiere que las inversiones podrían estar influenciadas por el flujo de calor en el límite entre el núcleo y el manto de la Tierra. El nuevo método para analizar las inversiones magnéticas podría proporcionar nuevas respuestas y, tal vez, predecir futuras inversiones.



Referencia

About The Author