El líder norcoreano, Kim Jong Un, dijo que Pyongyang podría “llevarse bien” con Estados Unidos si reconociera el estatus de su país como potencia nuclear, informaron los medios estatales el jueves después de la clausura del congreso del partido gobernante.
Si Washington “respeta el estatus actual de nuestro país (como potencia nuclear) previsto en la Constitución (…) y abandona su política hostil (…) no hay ninguna razón por la que no podamos llevarnos bien con Estados Unidos”, afirmó Kim Jong Un, según la agencia oficial KCNA.
Durante una gira por Asia el año pasado, Donald Trump se declaró “100% abierto” a una reunión con Kim Jong Un. Incluso habló en contra de décadas de política estadounidense al admitir que Corea del Norte era “una especie de potencia nuclear”. Pero Pyongyang no ha respondido a la propuesta de Donald Trump y ha afirmado en repetidas ocasiones que Corea del Norte nunca renunciará a sus armas nucleares.
Durante el anterior congreso de su partido en 2021, Kim Jong Un designó a Estados Unidos como el “mayor enemigo” de su nación. Por tanto, su posición parece haberse suavizado.
Corea del Sur, “el enemigo más hostil”
El líder norcoreano, por otra parte, asestó un revés a la vecina Corea del Sur, cuyo líder Lee Jae Myung ha estado luchando por la reanudación del diálogo bilateral desde que asumió el cargo en junio. Kim Jong Un anunció que Pyongyang dejará “para siempre” de considerar a los surcoreanos como compatriotas, calificando de “equivocadas” las recientes medidas conciliatorias de Seúl.
Corea del Norte “no tiene absolutamente nada que ver con Corea del Sur, su enemigo más hostil, y excluirá para siempre a Corea del Sur de la categoría de compatriotas”, dijo el jueves la agencia de noticias KCNA.
Pyongyang produce suficiente material nuclear cada año para ensamblar hasta 20 armas atómicas, estimó la presidencia surcoreana en enero. El noveno congreso del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte finalizó el miércoles con un gran desfile militar, informó KCNA.