Un descubrimiento de importancia histórica que casi se perdió en las mareas: los arqueólogos escoceses tuvieron que actuar rápidamente para recuperar huellas de 2.000 años de antigüedad. El descubrimiento es “increíblemente raro”.
Un grupo de científicos descubrió recientemente en Lunan Bay, Escocia, que el trabajo de un arqueólogo también puede ser estresante. Después de que una pareja tropezara accidentalmente con huellas de huellas históricas en la playa, tuvieron que preservar el hallazgo lo más rápido posible.
Sólo así se pudo determinar que el rastro “increíblemente raro” procedía del Imperio Romano. El equipo lo explicó en un comunicado de prensa.
Carrera contra el tiempo: los investigadores descubren huellas de 2.000 años de antigüedad
En realidad, Ivor Campbell y Jenny Snedden estaban inspeccionando los daños después de una tormenta en la región cuando descubrieron las huellas. Conociendo muy bien el cambio climático de Escocia, la pareja no dudó en informar a los arqueólogos de la Universidad de Aberdeen.
“Tuvimos que trabajar rápidamente en las peores condiciones que jamás haya visto en arqueología”, explicó la profesora Kate Britton. Para preservar el descubrimiento, los investigadores se apresuraron a comprar yeso en una ferretería cercana y arreglaron las huellas. Por suerte: dos días después el mar se había expandido tanto que se habrían perdido las huellas.
Al analizar los restos de plantas, los científicos descubrieron que las huellas se remontan a hace unos 2.000 años y fueron dejadas por humanos, ciervos y corzos. Es posible que el área haya sido alguna vez un estuario fangoso donde se recolectaban plantas silvestres y de caza.

Huellas: los restos humanos más frágiles
Las huellas fósiles se encuentran entre los hallazgos arqueológicos más raros, explica un artículo de la Universidad de Berkeley. Sólo se almacenan en condiciones excepcionales. El suelo debe ser lo suficientemente blando para dar cabida a una pista, pero luego debe cubrirse rápidamente y sellarse herméticamente, por ejemplo con sedimentos. Las regiones costeras son particularmente críticas: la erosión y las mareas pueden destruir las huellas en cuestión de horas.
Esto aumenta enormemente el valor científico de tales hallazgos. Las huellas suelen proporcionar instantáneas de la actividad humana. Proporcionan información sobre el tamaño corporal, la locomoción, la composición del grupo o incluso las interacciones con los animales.