Bruno Retailleau lo viene diciendo desde hace meses en todos los tonos: su línea en las próximas elecciones municipales será “cualquier cosa menos LFI”. El jueves 19 de febrero en Cnews-Europa 1, el presidente de LR aclaró que no pone “ningún signo de equivalencia” entre RN y LFI, ya que la segunda formación es, en su opinión, mucho menos frecuentada que la primera. Una posición que hace pensar a algunos, con razón o sin ella, que el líder de la derecha algún día podría también elogiar las virtudes de la unión de derechas, como acabó apoyando su predecesor Éric Ciotti.
Pero la barrera anti-LFI también puede tomar caminos menos obvios. “Debemos hacer todo lo posible para que el LFI gane allí donde existe el riesgo de que gane, incluso apoyando a la izquierda moderada”, subraya un alto dirigente del partido.