Sal Da Vinci en competición en el Festival de San Remo – a la espera de poner éste en el escenario de Ariston – trajo “Por siempre si” Piazza San Siro frente a la iglesia Lo que podría haber sido un simple momento promocional se convirtió en un abrazo colectivo: una multitud compacta que cantó la canción a todo pulmón (“Con la mano en el pecho/te prometo/ante Dios/seremos tú y yo/de aquí/siempre será sí”) hasta convertirse en un gran coro.