Visualmente no parece nada. Una especie de enorme mosquitero desplegado a lo largo de los bordes de las calles. Sin embargo, esta es la solución en la que Ucrania dependerá para mejorar la seguridad del transporte de tropas y equipos sobre el terreno.
El ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, anunció, en un comunicado publicado en Telegram, el despliegue de redes antidrones en las carreteras de primera línea, con el objetivo de cubrir 4.000 kilómetros de carreteras antes de fin de año.
Seguridad “significativamente mejorada”
“En primera línea, Rusia utiliza drones como arma de terror. Siguiendo instrucciones del presidente Volodymyr Zelensky, estamos fortaleciendo la protección de los territorios de primera línea y acelerando el despliegue de redes anti-drones. El énfasis está en rutas que garanticen la continuidad de la logística”, explica el ex Ministro de Transformación Digital.
En 2025 esta tecnología ya había aparecido en primera línea. Pero desde principios de 2026 el ritmo de las intervenciones se ha acelerado significativamente. En febrero se recorrieron 125 kilómetros de carreteras a pesar de las difíciles condiciones meteorológicas.
“En sólo un mes aumentamos la velocidad de despliegue de 5 kilómetros diarios en enero a 12 kilómetros en febrero”, escribe Mykhailo Fedorov. Esto mejoró significativamente la seguridad de los movimientos militares y garantizó el funcionamiento estable de las comunidades de primera línea. En marzo planeamos recorrer 20 kilómetros de carreteras por día. »
Para construir esta red de cobertura, se ha asignado un presupuesto adicional de 37 millones de dólares para estas redes de bajo costo pero altamente efectivas. El principio es muy sencillo: la red permite bloquear las hélices de los drones enemigos para impedir que alcancen sus objetivos.
Para complementar este anuncio, varias cuentas de propaganda ucraniana compartieron vídeos cortos que demuestran la eficacia de la red y el desmantelamiento de los drones rusos.
Estas redes anti-drones representan principalmente una respuesta de último momento a la nueva política de ataques de Rusia. Moscú se centra cada vez más en líneas de suministro militares y bases de retaguardia en lo profundo de Ucrania con estos aviones no tripulados.