NÁPOLES (ITALPRESS) – Masi confiscó más de 2,2 millones de euros a un empresario de Caserta sospechoso de haber obtenido varios contratos públicos y suministros de hormigón “gracias a sus vínculos con el clan Casalesi”. Los militares de la Unidad de Policía Económica y Financiera – GICO de la Policía Financiera de Nápoles ejecutaron una orden de embargo emitida por la Sección de Medidas Preventivas del Tribunal de Santa Maria Capua Vetere, a petición de la Dirección Distrital Antimafia de Nápoles, contra un empresario de 51 años, originario de San Cipriano d’Aversa (Caserta), que opera en el sector del suministro de hormigón y de la construcción y obras viales. La medida, escriben los financiadores en una nota, se refiere a “bienes muebles e inmuebles con un valor estimado de más de 2,2 millones de euros y se basa en elementos capaces de esbozar un juicio de peligrosidad social cualificada de la propuesta”. El empresario fue declarado definitivamente culpable de blanqueo de capitales agravado por circunstancias mafiosas y actualmente se encuentra procesado por complicidad externa en asociación de tipo mafioso, transferencia fraudulenta de activos y manipulación de subastas.
– Foto: Policía Financiera –
(ITALPRENSA).