La toxina cereulida, que está en el centro de la actual ola de retiradas de leche infantil, ha sido identificada por primera vez en un bebé francés hospitalizado tras consumir un producto implicado, anunció el Ministerio de Sanidad el viernes 27 de febrero.
El Ministerio de Salud ha recibido un “Primer resultado positivo en una prueba de heces para la toxina cereulida”informa la Dirección General de Salud, confirmando la información de la unidad de investigación de Radio Francia, pero precisando que esto no permite concluir una relación de causa y efecto.
El asunto de la leche infantil comenzó en diciembre, cuando Nestlé retiró por primera vez decenas de lotes en unos sesenta países debido a la posible presencia de cereulida, una toxina que puede provocar vómitos peligrosos en los recién nacidos. Desde entonces, se han producido numerosos retiros similares en todo el mundo por parte de fabricantes como Danone o Lactalis, pero también de actores más pequeños en este mercado en crecimiento.
Se registraron tres muertes entre niños que consumieron la leche objeto del retiro en Francia, el único país europeo en este caso, y una decena de ingresos hospitalarios. Pero aún no se ha identificado ningún vínculo causal, ya que las autoridades sanitarias francesas ya han advertido que puede resultar difícil establecer dicha causalidad.
Ocho recién nacidos afectados en Bélgica
Sin embargo, la identificación de cereulida en un bebé francés, después de consumir la leche extraída, marca una novedad y constituye un indicador potencial de intoxicación.
“Este resultado confirma que el niño afectado estuvo expuesto a esta toxina”cuya presencia “es probable que explique los síntomas observados”reconoce el ministerio, negándose sin embargo a decidir por un “responsabilidad”. Eso “Pertenece a los expertos competentes, en particular a los trabajadores sanitarios que atendieron al niño, así como a los especialistas en toxicología movilizados en el marco de la investigación”.asegura.
El ministerio no proporciona detalles del caso. Según Radio Francia, se trata de un niño hospitalizado durante la noche a principios de febrero en Montpellier y que había consumido leche Gallia (Danone).
En el extranjero, hace unos diez días ya se había informado de la presencia de cereulida en Bélgica en ocho recién nacidos, todos con síntomas leves.
Es en Bélgica donde se centralizan los análisis realizados en el marco de este expediente. Francia, en particular, envía muestras tomadas de niños franceses al laboratorio de salud pública belga, debido a la falta de un laboratorio autorizado en el territorio para detectar esta toxina en los umbrales identificados como de riesgo.