Hay mucho en juego para el Werder contra el 1. FC Heidenheim, último en la tabla. El Werder debe ganar para resolver la situación como penúltimo. Pero no hay jugadores importantes.
En plena lucha por permanecer en la Bundesliga, el Werder Bremen está plagado de mala suerte y lesiones. El técnico Daniel Thioune no tendrá ocho jugadores disponibles para el partido de descenso del sábado (15.30 horas/Sky) contra el 1. FC Heidenheim, último clasificado.
Además de las ausencias de larga duración de Victor Boniface (cirugía de rodilla) y Mitchell Weiser (rotura del ligamento cruzado), Amos Pieper (rodilla), Wesely Adeh (rotura del ligamento) y Maximilian Wöber (problemas en la pantorrilla), Karim Coulibaly (cuádriceps), Felix Agu (aductor) y ahora Samuel Mbangula (cuádriceps).
13 partidos sin ganar
La avalancha de lesiones llega en un momento inoportuno para Bremen. Llevan 13 partidos esperando una victoria. En las tres semanas bajo el mando del sucesor de Horst Steffen, Thioune, se quedaron sin puntos y sólo anotaron un gol.
El resultado: la caída a la zona de descenso directo, un punto detrás del FC St. Pauli en la zona de descenso y del VfL Wolfsburg en el puesto 15. Sólo Heidenheim está peor situado que Bremen y tiene cinco puntos menos.
Thioune corre el riesgo de tener un historial negativo
A pesar de la precaria situación, Thioune mantiene la confianza. “En un mundo completamente normal, como suelo señalar, diría que el SV Werder Bremen debería poder vencer al 1. FC Heidenheim el sábado por la tarde”, afirmó el técnico de 51 años.
Si su equipo perdiera también contra el Heidenheim, Thioune sería el primer entrenador en la historia del Werder con cuatro derrotas en los primeros cuatro partidos. “No me importa por ahora”, aseguró.
dpa