BQJ4SZL6XNC7XK3S5P4OTEVSX4.jpg

Ahogados entre pantallas y exigencias, adultos y adolescentes llegan a la misma conclusión: el aburrimiento casi ha desaparecido de nuestras vidas. Una ausencia que limita la creatividad y frena el desarrollo de la autonomía.

“Vengo de un pequeño pueblo del sur. Sin saber qué hacer, experimenté. Hoy este vacío ha desaparecido de mi vida y no me arrepiento”. Ahora radicado en París, este consultor de TI de 28 años se esfuerza por no “perder el tiempo”.

Referencia

About The Author