Consejos y trucos
Aquí se explica cómo asar pescado y camarones.
Actualizado el 28 de febrero de 2026 – 8:23 p.m.Tiempo de lectura: 2 minutos
Ya sean truchas, doradas o gambas, asar mariscos y pescados a la parrilla es más fácil de lo que crees. Algunas reglas fundamentales marcan la diferencia.
¿Pescado asado? Parece difícil al principio, pero no lo es si prestas atención a algunas cosas básicas. Esto significa que las especies de pescado de carne firme, como la trucha, la dorada o la caballa, también tienen éxito para quienes tienen menos talento para asar.
El factor de éxito más sencillo es: el pescado siempre debe cocinarse a la parrilla con piel, para que la carne tierna no se seque. Pero para obtener un buen resultado también es fundamental la temperatura adecuada. Debe estar entre 140 y 160 grados centígrados. También es importante mantener una distancia suficiente con las brasas.
Primero se frota ligeramente el pescado bien engrasado y luego se coloca en unas pinzas especiales para pescado. Evita que la piel se pegue a la parrilla y facilita su giro. Además, la piel permanece intacta y el pescado queda jugoso.
Para filetes delicados, se recomienda un método diferente: envolverlos en papel de aluminio o cocinarlos a la parrilla. Al cabo de unos seis o diez minutos están cocidos: se puede ver que la carne ya no está traslúcida. Si echas primero un poco de vino blanco en el bol de aluminio o film transparente, no sólo podrás evitar que se seque, sino que además obtendrás un aromático caldo de pescado, ideal para mojar pan blanco.
A la hora de condimentar, puedes ser un poco más creativo: el eneldo, el tomillo, el romero, la albahaca o el hinojo son adecuados, pero la guindilla o la menta también dan al pescado un toque muy especial. Lo mejor es elegir especias para acompañar guarniciones o bebidas.
Por cierto: el pescado sólo se debe recalentar una vez. Si sobra algo, hay que eliminarlo por motivos de salud.
Los camarones también se pueden asar maravillosamente, preferiblemente crudos y listos para cocinar. Para evitar que se caigan por la parrilla, simplemente colóquelas sobre brochetas de madera regadas. El tiempo de cocción es de tres a seis minutos. Consejo: Cuanto más corto sea el tiempo, más jugosas quedarán.