Ellos serán el presidente iraní Massoud Pezeshkian y dos altos funcionarios para liderar la transición de Irán tras la muerte del Líder Supremo Ayatollah Alí Jamenei. Así lo confirmó el jefe del Consejo Supremo de Seguridad, Ali Larijanidespués de que la noticia apareciera en la televisión estatal, que identificó a los dos funcionarios como el jefe del poder judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y otro funcionario del consejo judicial del país.
La Constitución iraní confía la elección del sucesor a la Asamblea de Expertos, compuesta por 88 clérigos, que decide mediante votación a puerta cerrada.
No hay un heredero designado y la selección refleja un delicado equilibrio entre autoridad teológica, lealtad política y apoyo de los centros de poder.
Según un análisis del sitio de noticias Amwaj.media, la perspectiva de sucesión ha provocado en los últimos meses una competencia real y cada vez más visible dentro del establishment iraní.
Los dos nombres que parecen destacar con más fuerza son Hassan Rouhani Y Hassan Jomeini. El primero, ex presidente y clérigo moderado, desempeña un papel crucial en la actual línea conservadora, pero muchos interpretan esta posición como una medida calculada para ganar credibilidad como alternativa creíble. Con una larga carrera institucional -desde la dirección del Consejo Supremo de Seguridad Nacional hasta la Presidencia de la República-, Rouhani tiene sólidos vínculos en los círculos de poder y goza de reconocimiento en los seminarios chiítas de Qom y Nayaf.