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Argentina El presidente Javier Milei quiere liberalizar aún más la economía aún estrictamente regulada del país sudamericano. En su discurso sobre el Estado de la Unión, el jefe de Estado ultraliberal anunció medidas de desregulación, reformas fiscales y la apertura de la segunda economía de América del Sur. También prometió una política presupuestaria restrictiva para mantener la inflación bajo control. Con 90 reformas pretende “remodelar” la Argentina “para los próximos 50 años”, afirmó Milei

“Tenemos los minerales esenciales que Occidente necesita. La energía -gas, petróleo, energía nuclear y renovables- para alimentar las cadenas de suministro. La tierra y el agua para garantizar la seguridad alimentaria del hemisferio”, dijo en la apertura de la sesión ordinaria del Congreso. “Somos un eslabón natural en la cadena de valor estratégica de Occidente”.

Agrios enfrentamientos verbales con la oposición

El discurso fue interrumpido varias veces por cánticos y aplausos de los partidarios de Milei y críticas de la oposición. Milei atacó repetidamente a los parlamentarios críticos con el gobierno, mantuvo acalorados intercambios con la oposición entre sus declaraciones y los insultó como “ladrones”, “corruptos” y “parásitos”.

Milei prescribió un programa de reformas radicales para Argentina. Recortó los subsidios al gas, la electricidad y el transporte público, despidió a miles de trabajadores estatales y bloqueó proyectos de construcción pública. Como resultado, logró equilibrar el presupuesto estatal y reducir significativamente la inflación.

Sin embargo, la economía continúa estancada. En los últimos años, la producción se ha desplomado en muchos sectores y numerosas pequeñas y medianas empresas han tenido que darse por vencidas. Alrededor del 40% de la población activa no tiene un trabajo regular y no paga impuestos ni cotizaciones a la seguridad social.

Autoproclamado “anarcocapitalista”

Argentina está muy endeudada. En 2001, el país sudamericano quebró debido a una crisis financiera y se sumió en una profunda crisis social y económica. Milei, en el cargo desde diciembre de 2023 y que se autodenomina “anarcocapitalista”, ha realizado importantes recortes en las autoridades gubernamentales y el aparato estatal y ha recortado subsidios. Al hacerlo, consiguió el primer superávit presupuestario de Argentina en 14 años y la inflación cayó significativamente.

Los aspectos negativos de la austeridad incluyen una disminución del desempeño económico, pérdidas de empleo y recortes de pensiones. Recientemente también se ha observado una desaceleración en el sector manufacturero del país: más de 21.000 empresas han tenido que cerrar desde que Milei asumió el cargo. Según los sindicatos, unas 300.000 personas han perdido su empleo.

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