“Con la escalada en Oriente Medio, Italia corre el riesgo de sufrir una reacción económica sin precedentes: hasta 33.000 millones de euros de impacto global en seis meses en el escenario de un bloqueo prolongado del Estrecho de Ormuz, equivalente a alrededor del 1,5% del PIB, con picos del 3,5% para la industria manufacturera y facturas que aumentan hasta un 30-40%”. Este es el análisis del Centro de Estudios Conflavoro ilustrado por el presidente Roberto Capobianco tras el ataque conjunto israelí-estadounidense contra Irán.
“El 20% del petróleo mundial pasa por el estrecho de Ormuz y todo el flujo de nuestras importaciones energéticas desde el Golfo Pérsico, lo que equivale a 9,6 mil millones de euros. En caso de una escalada prolongada, el petróleo crudo podría aumentar hasta un 75-80% y los costes logísticos hasta un 25-30%”, advierte Capobianco. “En el peor de los casos, no se puede descartar un racionamiento energético de industrias no estratégicas. Están en riesgo 200.000 puestos de trabajo y entre 7 y 8 millones de horas de despidos, y la producción caerá hasta un 20% en sectores intensivos en energía como el vidrio, el acero, la cerámica, la química y el papel”.
“El escenario actual pone claramente de relieve la vulnerabilidad energética del país. Las familias podrían perder hasta el 7% de su poder adquisitivo, con una inflación del 3,5 al 4% y un impacto medio de alrededor de 100 euros al mes entre energía y alimentos (+8%). Es necesario intervenir rápidamente para reforzar las reservas estratégicas y aumentar el ritmo de las inversiones en energías renovables en un 50%, con el fin de reducir la exposición a las perturbaciones externas. Un camino que podría activar una cadena de suministro verde con 120.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos tres años”, concluye Capobianco, pidiendo “la apertura inmediata de una mesa de debate con los interlocutores sociales para seguir la evolución de la crisis y preparar herramientas adecuadas para proteger a las empresas y a los trabajadores”.