Este fenómeno, que da a los paisajes un tinte anaranjado, no es peligroso en sí mismo. Pero provoca un deterioro de la calidad del aire que será supervisado por las agencias regionales.
Referencia
actualización de noticias
Este fenómeno, que da a los paisajes un tinte anaranjado, no es peligroso en sí mismo. Pero provoca un deterioro de la calidad del aire que será supervisado por las agencias regionales.
Referencia