Un nuevo sistema de defensa ruso debilitado. Un ataque selectivo llevado a cabo por pilotos ucranianos del 1er Centro de Fuerzas de Sistemas No Tripulados la noche del 1 de marzo neutralizó dos componentes vitales del sistema de defensa aérea ruso S-300V, ubicado cerca de Mariupol, una ciudad actualmente bajo ocupación.
Este asalto tuvo como objetivo y alcanzó una estación de radar 9S15 “Imbir” y un lanzador 9A84, según declaraciones de Robert “Magyar” Brovdi, comandante de la fuerza de sistemas no tripulados.
El 9S15 “Imbir”, un sistema autopropulsado triaxial conocido por su capacidad de detectar misiles de crucero y objetivos aéreos a una distancia de hasta 175 km, especifica el medio especializado United24. Este radar, pieza central del sistema de misiles tierra-aire S-300V, producido en 200 ejemplares, es precioso y poco común para el ejército ruso. El lanzador-cargador 9A84, también afectado, es un elemento móvil del S-300V, capaz de alcanzar objetivos a una distancia de 250 km y 100 km de profundidad, constituyendo un importante activo operativo para las fuerzas rusas.
El sistema S-300V no se puede reparar
Una operación posible gracias al uso de drones FP-2 de fabricación ucraniana, todos equipados con una ojiva de 100 kg. La acción se desarrolló en perfecta sinergia con el nuevo Centro de Coordinación de Ataques Profundos para las Fuerzas de Sistemas No Tripulados.
Tras el ataque, los operadores ucranianos transmitieron imágenes del sistema ruso envuelto en llamas, que atestiguaban el impacto directo y los daños considerables. Los vídeos muestran intensas llamas alrededor del lanzador y la presencia de personal ruso en el lugar. Las primeras evaluaciones sugieren que es probable que el sistema S-300V esté irreversiblemente fuera de servicio.
Este incidente se produce en un contexto en el que las fuerzas ucranianas ya han atacado y destruido equipos similares recientemente. A finales de febrero, Kiev llevó a cabo un ataque nocturno y destruyó un lanzador del sistema de misiles antiaéreos S-300VM, también conocido como Antey-2500, cuyo valor se estima en al menos 120 millones de dólares.