Corre por todas partes. Como los demás candidatos, a una semana de la primera vuelta de las elecciones municipales de París, que promete ser muy reñida. En cabeza de las encuestas, sin ganar en la segunda vuelta, Emmanuel Grégoire defiende un historial y una campaña plagada de trampas. Y pretende explotar lo que les gusta a los parisinos.