“¡Cierra las ventanas!” » Tan pronto como vemos la señal de “Fin de zona asfaltada”, nuestro conductor Ricardo advierte que existe riesgo de que entre polvo en el habitáculo de la pick-up. Salimos hace dos horas del pequeño aeropuerto de Balmaceda, puerta de entrada a la Patagonia ubicada a 1.700 km al sur de Santiago, capital de Chile, y un delicioso aroma a aventura nos envuelve. Bajo nuestras ruedas, la Carretera Austral.
Conecta las ciudades de Puerto Montt y Villa O’Higgins, es el sustento de la Patagonia chilena y proporciona acceso a la región de Aysén, al norte de este grandioso territorio. Construida entre 1976 y 2000, esta franja de 1.240 km de longitud se abrió al tráfico a partir de 1988. Aún hoy sólo está asfaltada en aproximadamente la mitad de su longitud. El polvo que levantan los vehículos que lo utilizan crea un halo irreal.