Una historia cuanto menos aterradora que viene de Bottanuco, en la provincia de Bérgamo, donde una joven fue brutalmente atacada y luego violada por un ciudadano extranjero. El terrible episodio ocurrió la noche del jueves 26 de febrero al viernes 27 de febrero. La víctima, de 26 años, llegó al domicilio de Marroquí con conocimiento mutuo. Una vez dentro de la casa, le pidieron que consumiera drogas, pero ella se negó. De ahí la violenta reacción del ciudadano no europeo, que se arrojó sobre ella blandiendo un objeto contundente. Al principio se habló de una barra, luego, por las imágenes mostradas por la policía, quedó claro que se trataba de una espada. Una vez que la mujer fue golpeada, el extraño la arrastró al baño y amenazó con matarla. Sin salida, la joven de 26 años se vio obligada a sufrir repetidos actos sexuales en contra de su voluntad.
El horror continuó durante horas, hasta la tarde siguiente, cuando la víctima, temporalmente sola, logró moverse libremente dentro de la casa y pidió ayuda mediante un teléfono celular encontrado en una habitación. Corrieron al lugar carabinieri de la empresa Treviglio, quienes acudieron en auxilio de la joven de 26 años, quien fue encontrada en estado de shock y con evidentes heridas en el cuerpo. La joven fue confiada a 118 sanitarios, que fueron trasladados en ambulancia y luego acompañados hasta el servicio de urgencias del hospital de Bérgamo.
A continuación, el ejército procedió a detener al presunto autor, que resultó ser MH, un marroquí de 43 años. En el domicilio del hombre se incautaron 82 gramos de cocaína y 10 gramos de hachís. No sólo eso. El sujeto también estaba en posesión de material apto para envasar medicamentos y 730 euros en efectivo, probable producto de una actividad de tráfico de drogas. En el apartamento también se encontraron dos sables ensangrentados. Los investigadores adquirieron la ropa de la víctima que mostraba rastros de materia biológica.
El Magreb, resultado
tiene antecedentes anteriores, ahora está tras las rejas prisión, a disposición de la autoridad judicial. Tendrá que defenderse de acusaciones de agresión sexual y posesión de drogas.