Crédit Mutuel es un animal bancario único en el panorama francés. Año tras año, incluso en períodos de escasez, con tipos cero o subidas repentinas de tipos, el grupo mutuo consigue generar beneficios crecientes, aumentar la facturación y ganar cuota de mercado, todo ello siguiendo un modelo de bancaseguros casi exclusivamente nacional.
2025 no fue una excepción a la regla, como lo demuestran los resultados anuales agregados del grupo Crédit Mutuel: un resultado neto histórico de 4.800 millones de euros, que convierte al banco en el primer contribuyente del impuesto de sociedades (SI) en Francia (y, entre otras cosas, en el primer contribuyente de la sobretasa IS, es decir, 392 millones de euros), un beneficio neto bancario que aumenta bruscamente casi un 8% hasta los 20.700 millones de euros y un resultado operativo que mide “eficiencia operativa” entre los mejores de Europa, con un 56,8%, a pesar de la contratación neta de 1.400 empleados (sobre un total de 88.000) y de inversiones masivas en tecnología, en particular en los centros de datos “soberanos” de Borgoña.