El Ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, se mostró cauteloso ante las perspectivas de un rápido fin de la guerra en Irán. Estados Unidos sigue centrándose en reducir las capacidades militares de Irán, “que representan una amenaza para los países vecinos, pero también para Europa, para que este peligro ya no exista”, afirmó el político alemán durante una reunión con su homólogo Konstantinos Kombos en Nicosia, la capital chipriota. “Creo que estos ataques continuarán hasta que se logre este objetivo o hasta que la parte iraní demuestre una seria voluntad de negociar”. Wadephul dijo que los europeos deben aprovechar el momento en que existe una posibilidad seria de iniciar negociaciones. Deben “posicionarse muy rápidamente para poder desempeñar también un papel en estas negociaciones”. El ministro prometió solidaridad con Chipre en caso de nuevos ataques con misiles o drones iraníes, pero nuevamente se negó a brindar apoyo militar. Si surge una situación de seguridad en la que “Chipre necesita a Alemania, Alemania estará allí”. La obligación de prestar asistencia en virtud del Tratado de la UE es válida y Alemania la cumplirá. Wadephul, sin embargo, habló de compartir la carga militar dentro de la UE. Muchos socios, que sin embargo son países mediterráneos, apoyan a Chipre. Alemania opera, por ejemplo, en el Mar Báltico o en los países bálticos.