Once días de ataques con misiles balísticos, cohetes y drones en Oriente Medio han pasado factura a la bolsa francesa. Desde el inicio de la ofensiva estadounidense en Irán el 28 de febrero, el CAC 40 ha perdido un 6,5% hasta situarse el martes en 8.021 puntos. Un desplome mucho más brutal para algunos sectores especialmente sensibles al precio del petróleo, que cayó en pocos días de menos de 70 dólares el barril a 119 dólares. Aant volverá a $87 este martes.
La montaña rusa en torno al oro negro ha afectado los precios de las compañías aéreas y de los operadores turísticos. Desde el 28 de febrero, la participación del grupo hotelero Accor ha caído casi un 12%, mientras que la de Air France ha caído un 18%.
Si bien los precios de los billetes de avión corren el riesgo de aumentar si el precio del barril se mantiene por encima de los 80 euros, la actividad de las empresas del sector se ve perturbada. “Entre Rusia y Oriente Medio, muchos corredores aéreos están bloqueados, lo que pondrá en peligro los vuelos y el turismo mundial», analiza Géraldine Métifeux, fundadora de la sociedad de gestión de activos Alter Egale.
El otro gran sector que ha sido el más afectado por el aumento del precio del barril es el de las industrias que consumen mucha energía. Las siderúrgicas ArcelorMittal y Aperam cayeron un -12% y un -17% respectivamente tras el ataque estadounidense, mientras que el fabricante de materiales de construcción Saint-Gobain cayó un 13%.