Los precios de la gasolina han alcanzado niveles increíbles y lo más probable es que sigan subiendo. A esto se suman las evidentes fluctuaciones de precios: el diésel puede costar 3,09 euros a las 7.51 horas, pero sólo 2,11 euros a las 22.39 horas.
El Ministerio de Economía quiere contrarrestar este fenómeno e introducir la norma austriaca. Esto significa que el precio sólo se puede aumentar una vez al día, pero se puede reducir tantas veces como se desee. Por la mañana la gasolina cuesta diez euros el litro y a medianoche el precio baja de forma totalmente impredecible hasta los 2,50 euros. Esto hace que el suministro de juegos de azar sea ilegal y, de hecho, podría prohibirse.
¿Se acerca ahora el fin del fin del motor de combustión, es decir, el fin del fin del motor de combustión? ¿VW nos presentará pronto el primer Golf de propulsión nuclear y el Opel Uran saldrá de la línea de montaje de Rüsselsheim? ¿Tendrán pronto todos los coches un dispositivo para izar las velas y poderlas arrastrar por la A7 con el viento? ¿O la Bundeswehr conquistará todas las gasolineras y garantizará la distribución gratuita de gasolina a la población?