Fitch confirma la calificación “BBB+” de Italia, ya asignada el 19 de septiembre de 2025, con perspectiva “estable”. La sentencia, según una nota, está respaldada por una economía grande, diversificada y de alto valor añadido, así como por los beneficios en términos de estabilidad institucional y financiera de “la pertenencia a la UE y a la eurozona”. La calificación está “respaldada por altos niveles de riqueza e indicadores de gobernanza relativamente sólidos”. Fortalezas “contrarrestadas” por “una deuda pública muy elevada y unas perspectivas de crecimiento limitadas a medio plazo”, factores que limitan la flexibilidad presupuestaria y la capacidad de reducir la deuda.